Si quiere ver la vida color del Tata...

Si quiere ver la vida color del Tata...
por Laura Chertkoff

Andrea Castelli, suele llevarnos de paseo por el espacio cada vez que coreografía una intervención. Pero esta vez el paseo es por un repertorio.
"Eche veinte centavos en la ranura, si quiere ver la vida color de rosa"
En ese verso de Gonzalez Tuñon es la patada inicial de "Arrabal salvaje", que nos mete de cabeza en el repertorio del Tata Cedrón.
Y por eso es que el rosa no es el único color que tiene esta obra:
Hay azul de madrugada de finolis y gronchos.
Hay negro, de tragedia y río que se lleva a un ahogado en un candombe.
Y blanco de tarjeta de cartón que invita a un baile.
¿Y de qué color es la voz del Tata Cedrón inundándolo todo, con su cuarteto, ahí, en vivo, desde un "arrabal" del escenario?
El indescriptible color de su fraseo no hace trastabillar a los bailarines que juegan con exactitud en todos los ritmos que Cedrón habita: huella, chacarera, milonga, polca... Y tango.
Por donde ande Castelli, habrá tango.
Siempre bien bailado.


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